Maldije a la tormenta que te asustaba, maldije a la lluvia que te mojaba, maldije al viento que te azotaba, Maldije...
Hoy tocaste a mi puerta y bendije a la tormenta que te trajo a mi, y bendije a la lluvia cuando te quitaste la ropa mojada, y bendije al viento cuando apagó las velas. Y bendije...
Sólo damas.