México saborea a Katy
En un ambiente onírico, entre caramelos y nubes rosas, Katy Perry logró arrebatar gritos de euforia entre las 17 mil personas que se dieron cita, ayer por la noche en el Pacio de los Deportes, para presenciar el segundo show en vivo de la californiana en el país.
Portando una pequeña bandera de México y enfundada en un vestido color plateado con aditamentos giratorios —los cuales simulaban colores de dulces—, apareció la cantante tras mostrar un video donde simulaba que ella vivía en un “Teenage dream” (sueño adolescente).
Acompañada de ocho bailarines, la vencedora de los MTV Music Awards, la semana pasada, dio paso a “Hummingbird heartbeat” que hizo que sus seguidores se desvivieran en gritos al verla acercarse por la tarima.
“Hola, bienvenido al California Dreams”, refirió la cantante de 26 años, en español.
“Estoy muy emocionada de estar aquí, vamos a volvernos locos, si algo sé de México es que ustedes saben ponerse locos”, añadió en inglés.
Al aparecer sobre el escenario una mujer con una caperuza roja que parecía una máquina de apuestas, y que aparentaba no responder a las indicaciones de la ojiazul, ésta preguntó si estaba borracha. Y al jalar la palanca, comenzó “Waking up in Vegas”.
En busca de novio
Con un cambio de atuendo que mostraba sus piernas en un vestido largo de aperturas laterales, y una estola de plumas tricolores, Katy regresó al escenario para dar cuenta, una vez más, de su sensualidad
“Me siento muy sexy… estoy buscando una pareja mexicana, nunca he tenido un novio (que hable) español”, señaló la intérprete a unos jóvenes que se encontraban cerca.
Y al ver a algunos adolescentes aledaños a ella, escogió a uno para decirle: “¡Eres muy joven para mí, yo podría ser tu mamá!”.
En un momento, Katy solicitó que se desprendieran de sus playeras y varios asistentes lanzaron sus camisetas hasta ella, logrando una de las prendas llegar a sus manos.
Un joven de 16 años, llamado Josué, tuvo la fortuna de ser elegido por la cantante para subir al escenario y gozar no sólo de unas caricias, sino que además, logró darle un beso en la mejilla a su ídolo.
Pero en cuanto ella refirió que su esposo (el actor Russell Brand) se encontraba presente, el adolescente bajó el escenario de manera precipitada, enmedio de risas y gritos del público que desde temprana hora, se había dado cita en el Domo de Cobre.
Esto sirvió de preámbulo para “I kissed a girl” en un tono jazzistico y con un meneo de cadera.
Al cierre de esta edición se esperaba que la californiada cantara sus exitosos sencillos “Firework” y “California girls”, entre otros.
Previo a Katy, y en punto de las ocho de la noche, apareció la abridora Natalia Kills, quien ataviada en un saco rosa mexicano, shorts negros y su peculiar chongo, interpretó algunas canciones como “Kill my boyfriend” y “Real woman”.
Poco después, en las pantallas laterales que ayudaban a ver lo que pasaba en el lugar, se comenzaron a proyectar algunos de los mensajes que los asistentes habían escrito en la red social de Twitter, donde la misma cantante es asidua usuaria.


04. Sep, 2011 












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